Geboren in Córdoba, Argentinien, lebte lange Zeit in Spanien und lebt nun in Deutschland. Er ist Schriftsteller, Autor von Romanen und Kurzgeschichten, Regisseur und Professor für Film. Seine Geschichten erscheinen regelmäßig in renommierten Zeitschriften, Anthologien und Literaturmagazinen in Spanien, Argentinien, Mexiko, Chile, Peru, Kanada, USA, Italien, Frankreich und Deutschland. Er studierte Bildende Kunst an der Kunsthochschule Emilio Caraffa in Cosquín, Córdoba, Argentinien.

Natural de Córdoba, Argentina, ha vivido en España y actualmente reside en Alemania. Es autor de relatos, novelista, director y profesor de cine. Sus cuentos aparecen habitualmente en prestigiosos periódicos, antologías y revistas literarias de España, Argentina, México, Chile, Perú, Canadá, Estados Unidos, Italia, Francia y Alemania. Ha cursado Bellas Artes en la Escuela de Artes Emilio Caraffa de Cosquín, Córdoba, Argentina.

Norberto Luis Romero is an Argentine, now a citizen of Spain presently living in Germany. He writes a wide range of fiction -from realistic to extreme fantasy. His stories have been published in Spain, Argentine, France, Italy, Canada and the United States. This is his first book-length collection to appear in English. He writes a wide range of fiction- from realistic to extreme fantasy.

Originario di Cordoba (Argentina), risiede in Spagna dal 1975. La sua opera letteraria, che comprende racconti e romanzi, ha ricevuto riconoscimenti per lo stile diretto e agile e per le sue sorprendenti tematiche, mai convenzionali e sempre molto coraggiose.

29.6.10

sapos

Aunque para un europeo podría parecer cosa de "realismo mágico", lo cierto es que en mi pueblo natal salía tal cantidad de sapos después de las lluvias estivales, que cada tanto, mi padre, mis hermanos y yo llenábamos sacos con ellos y los llevábamos al arroyo, porque era imposible andar por el jardín sin pisarlos. Naturalmente, todos nosotros, salvo mi madre, jugueteábamos con ellos; yo, en particular, bastante más, porque era el más travieso. Pasados los años, muchos, y ya en un continente desprovisto de animales salvajes, hace un año descubrí en una piscina con agua estancada un par de sapos. Allí me fui corriendo hacia ellos, lleno de alegría, rememorando mi infancia. Y mi primer impulso fue coger el que estaba a mi alcance, pero noté su piel babosa y lo solté con asco. Al día siguiente, tenía una infección en esa mano y parte del antebrazo que hube de tratar con un potente antibiótico. Es el precio del realismo mágico en Europa. Referí esta anécdota a mi amiga Ángeles Prieto, ella la recordó hace unos días y, expontáneamente, contruyó esta divertida y no menos cierta historia.
Aquí su historia:
Cierta vez que el insigne escritor Norberto Luis Romero, residente en Mallorca, paseaba abstraído, súbitamente le asaltó la imagen de un sapito agonizante lejos de su charca que, tembloroso y con ojillos tiernos, parecía suplicarle un poquito de su amor eterno.
Y aunque Norberto, dado su gran corazón, no pudo menos que estremecerse de piedad ante aquel batracio horrendo, asumió que hasta su amor tiene un límite pues, lejos de darle un beso, sólo lo acarició y transportó, depositándolo en el agua con tiento.
Es sólo que, a los tres o cuatro días, ya olvidado aquel romance súbito, a Norberto le asaltó un feroz urticaria que cubrió su piel casi por completo, con descomposición de vientre y fiebre continuada. Unos antiobióticos, una semana después, le sacaron de aquel trance recuperando su salud poco a poco con buenos caldos y mejores sonrisas. Si lo hubiese besado, se dijo, ahora estaría muerto. Entonces comprendió que el amor hacia los sapos, pese a lo que relatan los cuentos, no era preferible al de otros animales más cercanos, esos que transportamos de un lado a otro, a la vez que nos dejan sin aliento.
Ángeles Prieto Barba

27.6.10

De "Criaturas Voraces", II

Tanzanitas preciosas
Leía al sol cálido del final del invierno, en una terraza cercana a la playa, y tomaba su café de media mañana. Llevaba un pulóver blanco de manga larga, cuando vio de reojo una mosca azul brillante, de las carroñeras, asentada en su brazo izquierdo. Lo primero que le acudió a la mente fue un silogismo elemental: sólo van allí donde hay emanaciones de cadaverina, y sólo tardan dos minutos en llegar, ergo, estoy muriéndome o ya estoy muerto. Con un movimiento brusco espantó la mosca, que no volvió y se quedó más tranquilo. Hasta que llegaron ellos con sus instrumentos y defibriladores e inútilmente hicieron lo posible para reanimarlo y espantar los remolinos de moscas azules que se lo disputaban para desovar.
Beautiful Tanzanitas
He was reading in the hot sun at the end of winter, on a terrace near the beach, and drinking his mid-morning coffee. He was wearing a white, long-sleeved pullover when out of the corner of his eye he saw a shiny blue fly, the kind carrion attracts, on his left arm. The first thing that came to mind was a basic syllogism: they only land where there are cadaverous emanations, and only take two minutes to appear; therefore, I am dying or I am already dead. With a brusque movement he frightened the fly, which did not return and he calmed down—until those with their instruments and defibrillators arrived and did all possible to revive him and frighten the whirl of blue flies that battled to deposit their eggs on him.
Traducción: H.E. Francis
De "Criaturas voraces". La Torre degli Araberchi, Angera, 2009
La Torre degli Arabeschi

23.6.10

El arborícola y El ludópata

Dos cuentos breves de mi autoría, pertenecientes ambos al libro inédito "Oficios sin beneficio", se alojaron esta mañana en el blog de Antonio Serrano Cueto "El Baile de los Silenios" y "Hankover (Resaca), de los Hijos de Satanás. Aquí os dejo los respectivos links:

El arborícola

El ludópata

19.6.10

Se renta

Cuando coincidían en el hogar algunas horas o los fines de se mana, los Duarte hablaban de su trabajo y sus casos particulares. Ambos, juntos o por separado, se alquilaban por horas para satisfacer esos deseos o sueños de las personas que no pueden realizarlos por una u otra razón. Eso sí, en el anuncio aclaraban que ellos no se prestaban a hacer cosas raras o perversiones. Eran buena gente, y su trabajo les afectaba cada vez que debían atender a esos seres frustrados en alguna faceta de la vida y serles de utilidad.
Mira, le contaba el señor Duarte a su mujer uno de sus últimos servicios: la anciana me sacó a pasear al parque, me compró un helado. De vuelta en su casa, me hizo hacer caca en un orinal de plástico azul y me limpió el culo.
Antes de despedirme de ella me confesó, con los ojos llenos de lágimas: Mis hijos no quieren darme nietos.
Ya sabes, le respondió su mujer. Hay gente muy rara. Por sue rte, yo únicamente tuve que hacer de cuñada solterona y chismosa por unas horas, y la verdad, fue muy divertido y la clienta se quedó feliz cuando, después de soltarme que yo era una cerda calumniadora y una resentida que en mi vida no había visto un pene, yo me di la vuelta ofendida e hice como que me marchaba indignada.
Es lo que tiene este trabajo, que algunas veces te encuentras con un cliente que te sale rana, pero la mayoría es buena gente.
Un día, el señor Duarte no volvió de su trabajo, ni al siguiente, ni al otro. Su mujer dicidió dar parte a la policía. En el piso del matrimonio cuya mujer lo hubo contratado se hallaron restos de arsénico, pero nada más, ninguna prueba que pudiera tenerse en consideración para declararla sospechosa. Si bien, el esposo de esta mujer no volvó a pegarle. Del señor duarte nada se supo.
Con el tiempo, el caso fue archivado por falta de pruebas, pero la señora Duarte sabía desde el primer momento lo ocurrido en aquel piso y no lloró, no lloró hasta que llamó a una funeraria y les pidió que le alquilasen un muerto por unas horas.

16.6.10

Don Rodrigo y yo.

Por natural y enfermiza inclinación a la modestia mantuve oculta durante años (qué digo años, siglos), la autoría de uno de los libros que me ha proporcionado mayores satisfacciones de espíritu y ganancias materiales, publicado bajo el pseudónimo, por todos sobradamente conocido, de "Anónimo". Pues bien, desde que mi agente Ulrika dejó este valle de lágrimas, todo es un caos y el secreto, para mi pesar, ha salido a la luz de la mano de Ediciones Trea.
Los derechos de autor obtenidos a partir de este momento serán destinados al mantenimiento y restauración del húmero izquierdo del héroe castellano, actualmente bajo custodia en el Ayuntamiento de Burgos.
Más información en :

13.6.10

Poetas de aquí y ahora.

De izquierda a derecha, aparecen Martín López-Vega junto a Antonio Lucas (camisa y americana de L’Habilleur y pantalón By Basi), Javier Rodríguez Marcos (camisa de Armand Basi y pantalón By Basi), Elena Medel (vestido azul Tsumoda, pantalón de Tommy Hilfiger y sombrero de L’Habilleur) y Lorenzo Plana (camisa de lino lila de Hartford, tejano de Lacoste y fular de L’Habilleur).-
(Pie de foto del artículo aparecido en El País, 13. 06, 2010)

9.6.10

Un cuento de Carlos Manzano

LA FOTOGRAFÍA 
Miro la fotografía como si fuese el último eslabón que me une a la vida, como si no me quedara nada más que eso: su imagen perfecta, su belleza inmarcesible, su sonrisa eterna.
No me conformo con pensar que al menos durante un tiempo hemos llegado a compartir algo, que su vida y la mía han oscilado sobre un mismo eje, que hemos asumido un proyecto común –un proyecto minúsculo si se quiere, puede que hasta insignificante, pero tan real y tan vivo como mi deseo lacerado y brutal–. Cuando por fin decidió que se iba, que me dejaba aquí solo y abandonado, cuando se convenció de que ya no podía ofrecerle nada más, supe que con ella se iban también todos mis sueños esquivos de adolescente, mis ansias de pasión y de vida, mi futuro ya para siempre extraviado. Otra vez –una vez más, diría yo– me quedaba a solas con mi cámara, el más fiel de mis compañeros, el único ser que nunca me ha fallado y que jamás lo hará.
Ahora tendré que acostumbrarme de nuevo a los silencios de este viejo estudio, a mi minúscula vida de fotógrafo de barrio, reconocerme en el tipo vacío y ajado que era antes de que ella entrara por la puerta. Mucho me temo que hasta dentro de algunos meses ya no necesite hacerse más fotos de carné.
De: afinidades narrativas con la autorización del autor.

6.6.10

Esfinge

Recuperada del golpe aunque maltrecha, la esfinge pasa las horas intentando crear el enigma definitivo, indescifrable.
Foto: N. L. Romero. Paseo del Born. Palma de Mallorca.

4.6.10

"El Vengador" en el blog de Luis Borrás

Mi amigo Luis Borrás me brinda una nueva muestra de fidelidad y afecto dedicando en su blog "Aragón Literario" un espacio a la labor de mi padre, Alberto Romero, dibujante de historietas, con uno de los trabajos de José-Joaquín Beeme, quien a partir de 15 planchas originales realizó sendos ejemplares de sus elaborados Libriccini con el título de Justicieros, en la colección Escritos Corsarios de su microeditora "La torre degli Arabeschi". Reciban ambos mi afecto y sincero agradecimiento.
El olor de los tebeos. La torre degli Arabeschi Roberto, un as del deporte.

2.6.10

Llegó el Otoño

Después de varios años de espera y conatos de aparición, esta mañana recogí de correos 10 ejemplares de "The Arrival of Autumn in Constantinople and Others Stories", de la colección Masterworks of Fiction (1995-1997), editada por Green Integer, Kobenhavn & Los Angeles , y dirigida por Douglas Messerli, que recoge 28 cuentos en traducción al inglés de H. E. Francis. Hace el número 176 de la colección, junto a nombres como Paul Auster, G. Cabrera Infante, Marcel Cohen, Miguel Delibes, Juan Goytisolo, Roger Laporte, Doris Lessing, Susan Sontag, entre otros.
www.greeninteger.com