Geboren in Córdoba, Argentinien, lebte lange Zeit in Spanien und lebt nun in Deutschland. Er ist Schriftsteller, Autor von Romanen und Kurzgeschichten, Regisseur und Professor für Film. Seine Geschichten erscheinen regelmäßig in renommierten Zeitschriften, Anthologien und Literaturmagazinen in Spanien, Argentinien, Mexiko, Chile, Peru, Kanada, USA, Italien, Frankreich und Deutschland. Er studierte Bildende Kunst an der Kunsthochschule Emilio Caraffa in Cosquín, Córdoba, Argentinien.

Natural de Córdoba, Argentina, ha vivido en España y actualmente reside en Alemania. Es autor de relatos, novelista, director y profesor de cine. Sus cuentos aparecen habitualmente en prestigiosos periódicos, antologías y revistas literarias de España, Argentina, México, Chile, Perú, Canadá, Estados Unidos, Italia, Francia y Alemania. Ha cursado Bellas Artes en la Escuela de Artes Emilio Caraffa de Cosquín, Córdoba, Argentina.

Norberto Luis Romero is an Argentine, now a citizen of Spain presently living in Germany. He writes a wide range of fiction -from realistic to extreme fantasy. His stories have been published in Spain, Argentine, France, Italy, Canada and the United States. This is his first book-length collection to appear in English. He writes a wide range of fiction- from realistic to extreme fantasy.

Originario di Cordoba (Argentina), risiede in Spagna dal 1975. La sua opera letteraria, che comprende racconti e romanzi, ha ricevuto riconoscimenti per lo stile diretto e agile e per le sue sorprendenti tematiche, mai convenzionali e sempre molto coraggiose.

19.6.10

Se renta

Cuando coincidían en el hogar algunas horas o los fines de se mana, los Duarte hablaban de su trabajo y sus casos particulares. Ambos, juntos o por separado, se alquilaban por horas para satisfacer esos deseos o sueños de las personas que no pueden realizarlos por una u otra razón. Eso sí, en el anuncio aclaraban que ellos no se prestaban a hacer cosas raras o perversiones. Eran buena gente, y su trabajo les afectaba cada vez que debían atender a esos seres frustrados en alguna faceta de la vida y serles de utilidad.
Mira, le contaba el señor Duarte a su mujer uno de sus últimos servicios: la anciana me sacó a pasear al parque, me compró un helado. De vuelta en su casa, me hizo hacer caca en un orinal de plástico azul y me limpió el culo.
Antes de despedirme de ella me confesó, con los ojos llenos de lágimas: Mis hijos no quieren darme nietos.
Ya sabes, le respondió su mujer. Hay gente muy rara. Por sue rte, yo únicamente tuve que hacer de cuñada solterona y chismosa por unas horas, y la verdad, fue muy divertido y la clienta se quedó feliz cuando, después de soltarme que yo era una cerda calumniadora y una resentida que en mi vida no había visto un pene, yo me di la vuelta ofendida e hice como que me marchaba indignada.
Es lo que tiene este trabajo, que algunas veces te encuentras con un cliente que te sale rana, pero la mayoría es buena gente.
Un día, el señor Duarte no volvió de su trabajo, ni al siguiente, ni al otro. Su mujer dicidió dar parte a la policía. En el piso del matrimonio cuya mujer lo hubo contratado se hallaron restos de arsénico, pero nada más, ninguna prueba que pudiera tenerse en consideración para declararla sospechosa. Si bien, el esposo de esta mujer no volvó a pegarle. Del señor duarte nada se supo.
Con el tiempo, el caso fue archivado por falta de pruebas, pero la señora Duarte sabía desde el primer momento lo ocurrido en aquel piso y no lloró, no lloró hasta que llamó a una funeraria y les pidió que le alquilasen un muerto por unas horas.

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