28.7.14

Microficcionistas en "EL CUENTO"


En junio llegaron los dos ejemplares remitidos desde México de la antología de micro cuentos en celebración del 75 aniversario de la primera época de la revista El cuento, a la vez que honra la vida y obra de su creador y director Edmundo Valadés. Somos 103 los escritores participantes.

MIS LIBROS EN BONN



Todos mis libros en Alemania en "LA LIBRERÍA", la mayor de todas especializada en Hispanoamericana.
info@lalibreria.de
Wolfstraße 30
53111 Bonn
Telefon: (0228) 65 92 15
LA LIBRERIA

Homenaje a los niños víctimas de Gaza


Collage fotográfico, seis ejemplares numerados y firmados.

16.2.14

LOS SERES QUERIDOS

Uno de mis primeros cuentos, "Los seres queridos", que forma parte del libro "Transgresiones", en
 ABN Arte Buhonero,revista de LITERATURA Y ARTES VISUALES de México.


ABN ARTE BUHONERO

7.2.14

ANTOLOGÍA DE CUENTOS

"Sueño de mántidos" en castellano e italiano en la antología VV:AA "NOTTOLA XMAS GIFT 2014 en La nottola di Minerva, coordinada por Ivano Porpora. Italia, febrero de 2014.


Hoy, lunes de de febrero, puede descargarse gratis en
NOTTOLA XMAS GIFT 2014

5.2.14

VICISITUDES DEL ÁNGEL


LA SERIE DE COLLAGES "VICISITUDES DEL ÁNGEL", EN REVISTA DE LITERATURA Y ARTE MONOLITO, MÉXICO.

MONOLITO, MÉXICO, 5 DE FEBRERO DE 2014

28.1.14

EL LADO OSCURO DEL ALMA

Entrevista en WALSKIUM,un espacio creativo.

Autoretrato


 LA VANIDAD DEL ARTISTA por Walskium

“No conozco artista que no sea vanidoso, el que diga lo contrario miente.”

- Norberto Luis Romero
La semana pasada publicamos ‘Infancia rota’ una obra gráfica del escritor Norberto Luis Romero. Hoy nos hemos colado en su residencia de Colonia, Alemania, para conocer más a fondo a este creador.
Walskium: Hay algo que nos llama mucho la atención de tu obra, ya sea escrita o gráfica, lo macabro, la carne ¿Por qué esa obsesión?
Norberto: No soy responsable de mis obsesiones, sí de mantenerlas, cultivarlas y darles una salida, llamémosle, artística. De no ser por esa vía de escape, tan válida como cualquier otra, no sé dónde acabarían, seguramente en la abulia, porque no me veo ejerciendo de Jack el destripador, soy demasiado cobarde. Desconozco su origen, aunque seguramente fue en la infancia, donde se fragua la personalidad y se graban las huellas de identidad que habrán de acompañarnos de por vida. En todo caso, mis obsesiones son mías, las quiero y me mantienen vivo.
W: Eres un artista que toca muchos palos ¿Qué es lo que más te gusta de cada disciplina?
N: No percibo mi quehacer como disciplinas diferentes y estancas sino como una única labor ecléctica, con distintos soportes o formas de expresión. Soy primordialmente narrador, y se puede narrar con la literatura, con el cine, con las artes plásticas y con lo que se te ocurra. Mis collages cuentan historias, o bien las sugieren o esbozan, porque es el espectador quien debe completarlas o darles un sentido último, igual que ocurre con mis cuentos y novelas. Lo que más me gusta de todas ellas es el proceso creativo previo a la plasmación de la obra, esa especulación constante de ideas fluyendo en uno y otro sentido, rozándose, atropellándose, fundiéndose unas con otras durante mis insomnios. También adoro improvisar, porque en la improvisación dormita el genio.
W: Natural de Córdoba, Argentina, pasaste unos años aquí en España y actualmente resides en Colonia, Alemania ¿Qué diferencias ves en el arte y forma de vida entre España y Alemania?
N: Veo abismos infranqueables, sobre todo con este gobierno con el que hemos sido condenados al pasado franquista. No puedo ver mucho más porque llevo poco tiempo residiendo en Alemania, pero con lo visto ya tengo formado bastante criterio.
W: En 2010 comienzas a crear collages de fotografía como los que podemos ver en este artículo. Cuéntanos como empiezas con esto.
N: De la manera más tonta, jugando con Photoshop, porque hacía años que había perdido la capacidad para dibujar o pintar por falta de uso. De repente vi un mundo que se abría ante mí, volví a sentir el entusiasmo que muchos años atrás me ponía oleos y pinceles en las manos, volvía experimentar la alegría que sientes cuando bullen ideas en la cabeza y tienes la certeza de que eres capaz de concretarlas. Y a fuerza de dar cabezazos he ido configurando mi mundo a base de lo que llamo “cuadraditos de luz”, luz en todos los sentidos, la pedestre luz eléctrica que crea el milagro de la computadora, la luz del espectro que nos deja ver los colores, y la luz del ingenio.
W: Hace un par de años, en una presentación editorial dijiste que dabas las gracias a la vanidad por ser uno de los motores que habían empujado tu arte ¿Ser vanidoso es condición sine cua non para ser artista?
N: No conozco artista que no sea vanidoso, el que diga lo contrario miente. El hambre se calma comiendo y el ego con vanidad, es una de las razones por las que será muy difícil hallar arte creado en comandita, no a partir del nacimiento del concepto de artista tal cual lo entendemos hoy. Y el ser vanidoso no conlleva necesariamente el talento, eso viene aparte o no viene nunca, y la vanidad sin talento y trabajo tampoco es suficiente.
W: Esta colección de collages es impresionante, tanto en tema como en estética. Cuéntanos más acerca del concepto de la colección.
N: Volvemos a lo mismo, las obsesiones, la carne, el monstruo, lo grotesco y el lado oscuro del alma. Soy un defensor a muerte del lado oscuro del alma humana, eso que se empeñan en negar desde la corrección política y mojigatería que nos amordazan y enmascaran desde hace años. ¿Es posible ponerse una venda en los ojos o meter la cabeza en un agujero bajo tierra para no ver la maldad como uno de los necesarios y naturales componentes del complejo humano? Defiendo su existencia y reconocimiento, no su fomento; y si el mal sirve para crear belleza y conciencia, como en este caso, ¿también hay que negarlo? Decididamente, me opongo, me revelo y aquí pongo sobre la mesa el lado oscuro del corazón, como espejos a los que hay que enfrentarse. La parte paradójica y graciosa de todo esto es que cuando alguien me conoce personalmente no da crédito al que tiene ante sus ojos ¿eres tú el que hace esas cosas perversas y horribles?, te imaginaba un monstruo.
Lo soy…
W: Por último te pedimos que nos desveles alguna carta de tus proyectos futuros.
N: El insomnio me revelará futuros trabajos, en este momento no tengo apenas en mente imágenes concretas. Sí puedo contarte que en septiembre de este año tengo concretada una exposición de casi toda la obra de collages en el  “Centro de Arte Moderno” de Madrid, simultáneamente a la salida y presentación de un libro mío de cuentos, en edición facsimilar, ilustrada también por mí, que se llama “Las polacas”. También una caja de 20 postales en la que estoy trabajando. Y un par de revistas de arte y literatura han aceptado mis collages para su publicación a lo largo del año.
¡Muchas gracias, Norberto, ha sido un placer!
Muchas gracias a vosotros por concederme un espacio en Walskium con tanto cariño.
- See more at: http://www.walskium.es/comunicacion2/la-vanidad-del-artista/#sthash.is1T1iEr.dpuf

“No conozco artista que no sea vanidoso, el que diga lo contrario miente.”

- Norberto Luis Romero
La semana pasada publicamos ‘Infancia rota’ una obra gráfica del escritor Norberto Luis Romero. Hoy nos hemos colado en su residencia de Colonia, Alemania, para conocer más a fondo a este creador.
Walskium: Hay algo que nos llama mucho la atención de tu obra, ya sea escrita o gráfica, lo macabro, la carne ¿Por qué esa obsesión?
Norberto: No soy responsable de mis obsesiones, sí de mantenerlas, cultivarlas y darles una salida, llamémosle, artística. De no ser por esa vía de escape, tan válida como cualquier otra, no sé dónde acabarían, seguramente en la abulia, porque no me veo ejerciendo de Jack el destripador, soy demasiado cobarde. Desconozco su origen, aunque seguramente fue en la infancia, donde se fragua la personalidad y se graban las huellas de identidad que habrán de acompañarnos de por vida. En todo caso, mis obsesiones son mías, las quiero y me mantienen vivo.
W: Eres un artista que toca muchos palos ¿Qué es lo que más te gusta de cada disciplina?
N: No percibo mi quehacer como disciplinas diferentes y estancas sino como una única labor ecléctica, con distintos soportes o formas de expresión. Soy primordialmente narrador, y se puede narrar con la literatura, con el cine, con las artes plásticas y con lo que se te ocurra. Mis collages cuentan historias, o bien las sugieren o esbozan, porque es el espectador quien debe completarlas o darles un sentido último, igual que ocurre con mis cuentos y novelas. Lo que más me gusta de todas ellas es el proceso creativo previo a la plasmación de la obra, esa especulación constante de ideas fluyendo en uno y otro sentido, rozándose, atropellándose, fundiéndose unas con otras durante mis insomnios. También adoro improvisar, porque en la improvisación dormita el genio.
W: Natural de Córdoba, Argentina, pasaste unos años aquí en España y actualmente resides en Colonia, Alemania ¿Qué diferencias ves en el arte y forma de vida entre España y Alemania?
N: Veo abismos infranqueables, sobre todo con este gobierno con el que hemos sido condenados al pasado franquista. No puedo ver mucho más porque llevo poco tiempo residiendo en Alemania, pero con lo visto ya tengo formado bastante criterio.
W: En 2010 comienzas a crear collages de fotografía como los que podemos ver en este artículo. Cuéntanos como empiezas con esto.
N: De la manera más tonta, jugando con Photoshop, porque hacía años que había perdido la capacidad para dibujar o pintar por falta de uso. De repente vi un mundo que se abría ante mí, volví a sentir el entusiasmo que muchos años atrás me ponía oleos y pinceles en las manos, volvía experimentar la alegría que sientes cuando bullen ideas en la cabeza y tienes la certeza de que eres capaz de concretarlas. Y a fuerza de dar cabezazos he ido configurando mi mundo a base de lo que llamo “cuadraditos de luz”, luz en todos los sentidos, la pedestre luz eléctrica que crea el milagro de la computadora, la luz del espectro que nos deja ver los colores, y la luz del ingenio.
W: Hace un par de años, en una presentación editorial dijiste que dabas las gracias a la vanidad por ser uno de los motores que habían empujado tu arte ¿Ser vanidoso es condición sine cua non para ser artista?
N: No conozco artista que no sea vanidoso, el que diga lo contrario miente. El hambre se calma comiendo y el ego con vanidad, es una de las razones por las que será muy difícil hallar arte creado en comandita, no a partir del nacimiento del concepto de artista tal cual lo entendemos hoy. Y el ser vanidoso no conlleva necesariamente el talento, eso viene aparte o no viene nunca, y la vanidad sin talento y trabajo tampoco es suficiente.
W: Esta colección de collages es impresionante, tanto en tema como en estética. Cuéntanos más acerca del concepto de la colección.
N: Volvemos a lo mismo, las obsesiones, la carne, el monstruo, lo grotesco y el lado oscuro del alma. Soy un defensor a muerte del lado oscuro del alma humana, eso que se empeñan en negar desde la corrección política y mojigatería que nos amordazan y enmascaran desde hace años. ¿Es posible ponerse una venda en los ojos o meter la cabeza en un agujero bajo tierra para no ver la maldad como uno de los necesarios y naturales componentes del complejo humano? Defiendo su existencia y reconocimiento, no su fomento; y si el mal sirve para crear belleza y conciencia, como en este caso, ¿también hay que negarlo? Decididamente, me opongo, me revelo y aquí pongo sobre la mesa el lado oscuro del corazón, como espejos a los que hay que enfrentarse. La parte paradójica y graciosa de todo esto es que cuando alguien me conoce personalmente no da crédito al que tiene ante sus ojos ¿eres tú el que hace esas cosas perversas y horribles?, te imaginaba un monstruo.
Lo soy…
W: Por último te pedimos que nos desveles alguna carta de tus proyectos futuros.
N: El insomnio me revelará futuros trabajos, en este momento no tengo apenas en mente imágenes concretas. Sí puedo contarte que en septiembre de este año tengo concretada una exposición de casi toda la obra de collages en el  “Centro de Arte Moderno” de Madrid, simultáneamente a la salida y presentación de un libro mío de cuentos, en edición facsimilar, ilustrada también por mí, que se llama “Las polacas”. También una caja de 20 postales en la que estoy trabajando. Y un par de revistas de arte y literatura han aceptado mis collages para su publicación a lo largo del año.
¡Muchas gracias, Norberto, ha sido un placer!
Muchas gracias a vosotros por concederme un espacio en Walskium con tanto cariño.
- See more at: http://www.walskium.es/comunicacion2/la-vanidad-del-artista/#sthash.is1T1iEr.dpuf

23.1.14

EL RELICARIO DE LADY INZÚA

VV.AA. LA MALDICIÓN DE LA MOMIA: relatos de horror sobre el Antiguo Egipto. Selección, prólogo y notas introductorias de Antonio José Navarro. VALDEMAR, 2006.
A 8 años de su publicación, este libro sigue dando que hablar y en particular y en lo que concierne directamente, mi cuento "El relicario de Lady Inzúa".

Portada de la edición artesanal del cuento en "Las puertas del hacedor", 25 ejemplares numerados y firmados por el Autor y Hacedor.

Del Blog La décima víctima, copio esta crítica:

El volumen llega a su final presentando tres relatos de autores en lengua española contemporáneos, dos españoles y un argentino, como muestra de que el género posee grandes valedores en nuestro idioma. El resultado no puede ser más gratificante, pues al menos uno de ellos es una perfecta obra maestra, otro casi casi y un tercero no desentona con lo mejor de la compilación. Así José María Latorre nos trae un relato, La sonrisa púrpura (2006), de evidente tradición gótica, con sus mazmorras, sus pasadizos y sus, más o menos, damas en apuros, con su habitual capacidad para crear logrados ambientes macabros en los que el mismo olor de las páginas transpira putrefacción. Atmósfera malsana y tenebrosa muy conseguida, aunque también con su sempiterna manía de contarnos lo que va pensando y haciendo su protagonista a cada segundo y gesto, lo cual hace perder algo de brío a la narración.
Partiendo de la conocida costumbre social finisecular de realizar fiestas sociales (organizadas por la nobleza y las altas clases sociales más chic), en El relicario de Lady Inzúa (2006) Norberto Luis Romero lleva la anécdota a su terreno, un Buenos Aires recién liberado del dominio de la corona española para caer en el yugo de la nobleza criolla, la cual da muestras de su afectado europeísmo copiando las costumbres más absurdas del viejo continente. Aquí, la de desenvolver una momia como punto culminante de una de estas fiestas de sociedad. Romero funde diversión, esas jovencitas bien preparando el evento, con el horror más descarnado, lo que acontece en la fiesta y sus terribles consecuencias, en un cóctel en verdad genial. Nos mantiene con una sonrisa en los labios hasta que nos la retuerce en su impactante y horrísono desenlace, todo un festival macabro y espeluznante llevado con mano firme y un temple admirables. Una verdadera joya del terror más desbocado narrado con una perfección y un gusto por el detalle bien cuidado sencillamente magistrales. En esta ocasión la momia egipcia es sustituida por una indígena en un giro de guion soberbio. Salvaje y delirante, pero a la vez siempre elegante y preciso, Romero consigue que su relato sea uno de los mejores del libro. Una ambientación perfecta que nos lleva a un final que es toda una bomba de relojería activada por unas niñas malcriadas casi por accidente. Sus descerebrados actos harán las más terribles pesadillas realidad. Y esta locura magnífica de relato se cierra además con una frase final antológica. ¡No podemos pedir más!

19.1.14

Un cuento de H.E.Francis


Como era su costumbre, en cada uno de sus viajes a Madrid, escribiendo toda la mañana en el Café Comercial.


SENTADOS

Por la mañana, un hombre y una mujer estaban sentados en los peldaños de la entrada. Permanecieron allí todo el día, sin moverse.
Con regularidad metronómica él los espiaba a través del vidrio de la puerta de la calle.
Tampoco se fueron al anochecer. El dueño de casa se preguntaba cuándo comerían o dormirían o harían sus necesidades.
Al alba todavía estaban sentados en el mismo sitio y allí permane­cieron, bajo el sol y después bajo la lluvia.
Al principio solo acudieron los vecinos más próximos. ¿Quiénes son? ¿Qué hacen allí?, preguntaban.
Él no sabí.
Después llamaron a la puerta vecinos más distantes y hasta transeún­tes que los habían visto al pasar.
Nunca los oyó hablar.
Cuando empezó a llegar gente de todos los puntos de la ciudad -extranjeros y curas, profesionales y empleados, basureros y vendedores- y hasta se mostró curioso el cartero, que tenía que eludirlos para entregar la correspondencia, el dueño de casa pensó que tenía que hacer algo.
Les pidió que se fueran.
El hombre y la mujer no dijeron nada. Permanecieron sentados con ex­presión indiferente.
Entonces llamó a la policía.
El policía les dio un sermón, les explicó cuáles eran los límites de sus derechos y se los llevó en el patrullero.
A la mañana siguiente estaban de vuelta.
Cuando llamó por segunda vez a la policía le dijeron que los lleva­rían a la cárcel si las cárceles no estuvieran tan llenas; pero que si él insistía tendrían que hacerles un lugar.
Eso es problema de ustedes -dijo el dueño de casa.
No, en realidad es problema suyo -dijo el policía. Con todo, se los llevaron.
A la mañana siguiente espió hacia afuera: el hombre y la mujer esta­ban sentados en los peldaños de la entrada.
Permanecieron sentados allí durante años.
Todos los inviernos el hombre que moraba en la casa esperaba que mu­riesen de frío.
Pero quien murió fue él.
Como no tenía parientes, la casa paso a poder del ayuntamiento.
El hombre y la mujer siguieron sentados en el mismo sitio.
Cuando el ayuntamiento amenazó con echarlos, vecinos y ciudadanos iniciaron litigio contra las autoridades, afirmando que después de per­manecer tanto tiempo sentados allí el hombre y la mujer tenían derecho a la casa.
Los demandantes ganaron el pleito y el hombre y la mujer tomaron posesión de la casa.
A la mañana siguiente miles de parejas desconocidas estaban sentadas en los peldaños de entrada de miles de viviendas, en toda la ciudad.

Traducción del inglés de Ofelia Castillo.

Corrección de estilo de Norberto Luis Romero.